viernes, 17 de octubre de 2014

ROSQUILLAS GLASEADAS ESTILO ROSQUILLAS DE ALCALÁ

Aunque en casa estamos a régimen, ese castigo de por vida que tenemos las personas con exceso de peso y con tendencia a engordar, he preparado unas rosquillas del mismo modo que se preparan las rosquillas de Alcalá pero solo en una capa de hojaldre. Como que da menos cargo de conciencia comerte una. El sabor, la textura y la forma de prepararlas es idéntica a las Rosquillas de Alcalá.
 
Necesitaremos 1 lámina de hojaldre refrigerado, 8 yemas de huevo, 250 grs. de azúcar y 100 ml. de agua. Por otro lado 100 grs. de azúcar glas y 100 ml. de agua.
 
Cortamos el hojaldre sin estirarlo con el rodillo, desenvolviéndolo como viene en el envase, con un molde redondo y ayudados por una boquilla de una manga pastelera o algún instrumento parecido les hacemos en agujero del medio. Las vamos poniendo en una bandeja de horno sobre papel sulfurizado. Precalentamos el horno a 180 grados y las tenemos unos 15 minutos hasta que estén un poco doradas.
En un cazo ponemos el azúcar y el agua a cocer, unos 10 minutos más o menos, hasta conseguir un punto de hebra un poco fuerte. Por otro lado mezclamos las yemas con una varilla sin batirlas para que no pierdan el color. Añadimos nuestro almíbar a las yemas poco a poco y sin dejar de batir, para que la yema no se cuaje con el exceso de calor. Lo volvemos a poner todo a fuego lento sin dejar de batir hasta conseguir la consistencia que deseamos, unos tres minutos, hasta que la yema se empiece a desprender de las paredes del cazo. Conseguimos de esta forma nuestra yema confitada.
Mojamos bien nuestras rosquillas en esta yema para que se impregnen bien y dejamos un par de horas hasta que sequen sobre una rejilla.
Mientras tanto, mezclamos 100 grs. de agua con los 100 grs. de azúcar glas, en frío. Y cuando las rosquillas ya estén bien secas las iremos mojando en este glaseado, que será el que vaya por fuera de las rosquillas. Volvemos a ponerlas sobre una rejilla y las metemos en el horno con el calor residual que nos queda de haber hecho el hojaldre, unos minutos hasta que se seque bien.
Y ahora, a olvidarnos de prejuicios y regímenes y a disfrutar.
Si queremos que sean las verdaderas rosquillas de Alcalá, lo que haremos es juntar 4 láminas de hojaldre en vez de 1, y aplanaremos con un rodillo para que se junten sin estirarlo. Seguimos el resto de pasos.
 
 
 
 

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